DERECHOS ANIMALES. RESPETO.
S i realmente queremos cambiar de base, de raíz, la terrible realidad a la que están expuestos TODOS los animales, tenemos que cambiar primero nuestra mirada hacia ellos, hacia el mundo.
Unos ‘verdaderos' Derechos Animales deben respetar los intereses de TODOS , sin importar su raza, sexo o especie.
Y “el cambio” no vendrá “desde arriba”, el cambio empieza desde cada uno… Hagámonos cargo de nuestras responsabilidades.
Desde Zoomorfosis nos sumamos al pensamiento desarrollado por Gary Francione (*)
Hay más personas que antes que piden que nos identifiquemos con el “movimiento pro derechos de los animales”. Más y más gente está dejando la carne y productos
animales; más y más rechazan el uso de animales en experimentos biomédicos; más y más ahora aceptan que cualesquiera que sean los beneficios educacionales que brinden los zoológicos, éstos no pueden justificar lo que lo zoológicos realmente son: prisiones animales. Recientes investigaciones demuestran que la mayoría de la población muestra apoyo a la posición de los derechos animales, y la mayoría se horroriza cuando se enteran de los detalles exactos de como es llevada la carne a sus platos. Pero al mismo tiempo ahora hay más animales que nunca usados en maneras más horrorosas que antes.
Sólo en los EE.UU. más de 8.000 millones de animales son utilizados como alimento al año. Esos animales son transformados en carne mediante un proceso conocido como “agricultura intensiva”, la cual se caracteriza por utilizar prácticas que no pueden ser descriptas de otra manera más que barbáricas. Los cerdos pasan sus vidas en establos, incapaces de darse vuelta o escapar a la lactancia de las continuas camadas que son obligadas a tener; los terneros viven confinados en pequeñas jaulas en la oscuridad sin ventanas; las gallinas ponedoras son puestas cuatro por jaula, la cual mide 12 pulgadas cuadradas; los pollos destinados a servir como comida son almacenados de tal manera que el canibalismo y las enfermedades matan a muchas de estas aves. Los animales continúan siendo utilizados en estrafalarios y a menudo horrorosos experimentos en los cuales son hacinados, disparados, electrocutados, quemados y mutilados. La ley dice que la anestesia no necesita ser utilizada si ésta interfiere con los resultados de los experimentos. Y son los investigadores mismos en quienes recae la decisión de que mitigación del dolor puede interferir con su “ciencia”.
Los investigadores dicen que los animales son como nosotros, y que necesitamos utilizarlos para entender y tratar nuestras enfermedades. Pero estos mismos investigadores dicen que los animales no son como nosotros, así que no debemos tener ninguna consideración moral sobre su explotación. Y, aunque haya casi una aceptación universal de la noción de que no podemos provocar sufrimiento “innecesario” a los animales, continuamos utilizándolos en toda clase de contextos en los cuales no podemos ni siquiera pretextar beneficio. Por ejemplo, cada año en el día del trabajo en Hegins, Pennsylvania, los cazadores pagan alrededor de u$s 100 cada uno por el privilegio de disparar, lisiar y finalmente golpear hasta la muerte a aproximadamente 8.000 palomas.
Las cortes de Pennsylvania tienen que rehusarse a seguir soportando la conducta que viola la ley anticrueldad del estado. Muchos defensores de los animales comprensiblemente tienen una sensación de derrota. El sistema no parece responderles, aún así hay más como nosotros más que nunca antes, y aún así aquellos que apoyan la explotación animal todavía vienen con ninguna otra justificación del uso animal que el que es “tradición o natural”, las mismas explicaciones vacías de la historia humana para justificar virtualmente cada forma de opresión social. Quizás los defensores de los animales hayamos fallado al apreciar la enormidad del problema.
El hecho es que este país y muchos otros países industrializados dependen profundamente de la explotación animal para sustentar su presente estructura económica. Dependemos más de la explotación animal de lo que dependían los estados del sur de EE.UU de la esclavitud humana. Los animales son propiedades, y muchos animales, como vacas, caballos, crianza de “estirpe”, animales transgénicos, y caballos de carreras, son particularmente valiosas formas de propiedad. Si bien las leyes supuestamente protegen a los animales, estas leyes en su mayoría requieren que los tribunales difieran los intereses de propiedad de los dueños. Después de todo, los animales son nuestra propiedad, ¡y qué sentido tiene permitir que nuestra propiedad se mantenga en conflicto con nosotros!
Así que aunque haya más gente que se interese por los animales y el medio ambiente, pequeño es el progreso gracias a aquellos que apoyan la explotación animal y los gobiernos que existen para servir a sus intereses pues tienen mucho que perder y no están cediendo ni un centímetro. Pero hay señales de que el péndulo puede, en un contexto general, estar balanceándose de regreso.
La gente está empezando a darse cuenta que la democracia está siendo asaltada por los intereses especiales de las corporaciones. La gente se está cansando del resurgimiento del racismo y del antisemitismo. La gente se está cansando del desenfrenado y poderosísimo sexismo que prevalece en nuestra cultura. La gente se está enterando cada vez más de que nuestros “representantes” en el congreso no son más que peones del más poderoso, y son tan carentes de integridad que atacarán la asistencia social a madres como una pérdida financiera en una economía que gasta más en unos pocos nuevos juguetes de guerra que lo que gasta en el sistema completo de bienestar social para un año. La gente quiere un cambio.
Más y más gente se preocupa de la importancia de la justicia social y la no-violencia general. Mucha gente se opuso a la guerra del Golfo. No nos enteramos de ello pues los medios de comunicación son controlados por las mismas corporaciones que hacen bombas y las tiran sobre muchísima gente y animales. El cambio va a venir, tarde o temprano. Sólo podemos esperar que sea sin violencia. Nos debemos cuestionar nosotros mismos, sin embargo, si esa esperanza es en sí misma moralmente justificable a la luz de la violencia que hemos causado y tolerado que fuese causada por aquellos que dicen actuar en nuestro favor.
Si el movimiento a favor de los derechos de los animales ha de sobrevivir al látigo de los explotadores de los animales, y si el movimiento ha de emparejar tanto su propia energía interna como el nivel general de desagrado político, el movimiento necesita una nueva estrategia y una reorganización a la luz del Nuevo Orden Mundial. Este es el momento de desarrollar un acercamiento no violento y radical hacia los derechos de los animales como parte de un programa de justicia social en conjunto . La solución no va a ser simple, pero tenemos que empezar.
CONSIDERA LOS SIGUIENTES CONSEJOS:
Debemos reconocer que si los derechos de los animales significan algo, eso significa que no hay justificación moral para cualquier institucionalización de la explotación animal. Mucha gente cree que cuanto más se “preocupe” una persona por los animales, ese cuidado lo convierte en un defensor de los “derechos” de los animales. Pero eso no es más que ”preocuparse” por las mujeres lo haga a uno feminista. Si los animales tienen derechos, entonces los intereses protegidos por esos derechos deben recibir protección y no pueden sacrificarse simplemente porque los humanos creen que hay beneficios para ellos mismos que pesan más que el perjuicio para los animales. No podemos hablar simultáneamente de los derechos de los animales y de la matanza “humana” de animales.
Necesitamos revalorar el movimiento como un movimiento de activistas populares, y no “activistas profesionales” que lideran un número aparentemente interminable de grupos defensores de los derechos animales. Aunque es importante dar soporte financiero a los esfuerzos dignos, dar dinero no es suficiente, y darlo a los grupos equivocados puede hacer más mal que bien. Principalmente, ayuda a grupos locales en los que trabajes o que operen en tu área. El cambio social significativo tiene que producirse a nivel local.
Necesitamos reconocer que el activismo se puede presentar de diferentes formas. Mucha gente cree que ellos no pueden ser buenos activistas si ellos no pueden ayudar a que haya llamativas campañas, a veces envueltas en la promoción de la legislación o de grandes pleitos. Hay muchas formas de activismo, y uno de los más poderosos es la educación. Todos nosotros fuimos educados, y necesitamos educar a otros, uno por uno. Si cada uno de nosotros educásemos a cinco personas por año acerca de la no violencia personal y social, los resultados multiplicados en 10 años serían asombrosos. Aquellos de nosotros involucrados debemos alcanzar mayores audiencias –en radio, o televisión, en los medios impresos, en las aulas educativas o en el contexto de manifestaciones pacíficas- para enseñar acerca de la no violencia como un paradigma de justicia. Pero es muy importante darnos cuenta de que estos problemas son demasiado importantes como para delegarlos a alguien más. Nosotros –cada uno- tiene la obligación de velar por la justicia para todas las personas, humanos y no humanos. Y nosotros –cada uno- podemos ayudar a este efecto en una lucha diaria compartiendo nuestras ideas con aquellos con quienes estamos en contacto. Nunca subestimes al poder individual o de pequeños grupos.
Si decidimos perseguir un cambio en las leyes, debemos dejar de perseguir soluciones bienestaristas al problema. El bienestar animal busca regular la atrocidad haciendo las jaulas más grandes, o añadiendo mayores niveles de inspección burocrática para asegurarse de que esas atrocidades sean “humanas”. Debemos perseguir unas leyes que busquen abolir formas particulares de explotación. Los defensores de los animales siempre deben de llevar hasta las últimas consecuencias su objetivo y utilizar todas las campañas como una oportunidad para enseñar acerca de la no violencia y el rechazo a la explotación animal institucionalizada.
Debemos reconocer que existe una conexión entre el movimiento pro-derecho de los animales y otros movimientos de justicia social. La explotación animal importa prejuicios de especie o espejismo, y moralmente es tan inaceptable como otros criterios irrelevantes tales como la raza, el sexo, la preferencia sexual o el estamento, a la hora de determinar la pertenencia en el universo moral.
Los defensores de los animales deben dejar de preocuparse de formar parte de la “corriente principal”. Cuanto nos falta para comprender que la corriente principal está irremediablemente corrupta. Los defensores de los animales – de hecho, muchos progresistas- tienen miedo de ser catalogados como “extremistas”. Pero que significa extremista cuando gente como Newt Gingrich y Rush Limbaugh son seguidos por millones de personas. Cuando un hombre negro en Harlem tiene menos esperanza de vida que un hombre que vive en una de las naciones más pobres. Cuando muchos viven sin asistencia médica o siquiera un poco de abrigo o comida adecuada en la nación más rica del planeta. Cuando millones de animales son asesinados sin ninguna otra razón más que porque “saben bien”. Quizás sea el momento de que los defensores de los animales se sientan orgullosos de ser llamados “extremistas”.
Como conclusión, enfatizo que lo más importante es que no podemos seguir esperando que otros resuelvan el enorme problema al que nos enfrentamos. Debemos trabajar con otros que compartan nuestras ideas, pero no podemos jamás ignorar o subestimar nuestras capacidades o responsabilidades –de cada persona- para incidir con un cambio importante a nivel personal y social. Y no podemos esperar más a una “moderación” en el trabajo. El tiempo está corriendo para nosotros, para los animales y para el planeta.
Fuente: IVU www.ivu.org Conferencia brindada en el 32º Congreso Mundial Vegetariano 1996 –
Traducción: Zyanya Gil
Entrevista realizada por "Defensanimal.org"
(Defensanimal.org) ¿Está de acuerdo con la afirmación generalizada de que en los últimos 15 años se han producido mejoras significativas en cuanto al respeto a los intereses de los animales no humanos?
(Gary L.Francione) No, no estoy de acuerdo. Esa “afirmación generalizada” a la que os referís es la opinión de grandes organizaciones bienestaristas las cuales tienen un interés muy especial en fomentar la impresión de que ha habido un progreso en ese sentido. La realidad, sin embargo, es que las cosas no han mejorado de forma significativa alguna y, en ciertos casos, han ido realmente peor.
(Defensanimal.org) ¿Cómo valora el hecho de que se estén promoviendo reformas legales que regulen los métodos de explotación, con la intención de ayudar a algunos animales no humanos?
(Gary L.Francione) No es nada nuevo, los bienestaristas llevan más de 200 años proponiendo reformas legales. Esas reformas no han conseguido mucho. De hecho, ahora usamos más animales no humanos y de más horrorosas formas que nunca antes en la historia humana. La única diferencia es que hay una nueva generación de nuevos defensores que no conocen la historia del movimiento y muchos grandes grupos bienestaristas que son felices manteniendo a esos defensores en un estado de ignorancia. Los grupos bienestaristas ahora afirman querer la abolición como un objetivo a largo plazo, pero promueven reformas bienestaristas convencionales (yo llamo a estas personas “neobienestaristas”). A menudo utilizan el lenguaje de los derechos y de la abolición, pero se dedican al mismo tipo de reformas a las que se dedicaban los bienestaristas en los años cincuenta en Estados Unidos.
(Defensanimal.org) ¿Son compatibles las reformas legales con el movimiento abolicionista?
(Gary L.Francione) Como regla general, no. De hecho, estas reformas no son coherentes con el movimiento abolicionista. En su mayor parte, estas reformas simplemente hacen la explotación animal más eficiente económicamente y más aceptable socialmente. Por consiguiente, las reformas consolidan el estatus de propiedad de los animales y eso es la antítesis de la posición abolicionista. Por ejemplo, muchos grupos bienestaristas en los Estados Unidos, PETA incluido, proponen que el gaseado de pollos reemplace al método del electroshock. Y alegan que el gaseado conseguirá carne de mejor calidad, menos accidentes laborales, etc. Ese tipo de reforma no acerca a la abolición; incrementa el beneficio del productor y hace que el público sienta que está actuando de una manera más justa.
(Defensanimal.org) A nivel mundial, ¿podemos hablar de que existe un fuerte movimiento por el abolicionismo, o por el contrario cree que mayoritariamente hay un movimiento que sólo busca el bienestar animal, sin pedir que los demás animales dejen de ser propiedades humanas?
(Gary L.Francione) Creo que está empezando a emerger un movimiento abolicionista. Hasta muy recientemente, las grandes corporaciones bienestaristas controlaban la comunicación y suprimían totalmente el movimiento abolicionista. Ahora Internet ha hecho posible que los defensores puedan comunicarse y formar comunidades fuera de las estructuras impuestas por los grandes grupos. Por ejemplo, grupos como Defensanimal.org ahora son capaces de esquivar a los grandes grupos y dedicarse a importantes proyectos educacionales utilizando Internet. Mi compañera, Anna Charlton, y yo tenemos un sitio web, www.AbolitionistApproach.com , el cual contiene presentaciones sobre derecho animal, abolición contra regulación, animales como propiedad, y abogacía animal. Estas presentaciones están en inglés y francés, pronto estarán disponibles en español, alemán y portugués. También tengo un blog en el mismo sitio web. Recibimos miles de visitas, y pronto empezaremos también un podcast. Todo esto hubiera sido imposible hace unos pocos años.
Como he dicho antes, los grandes grupos a veces utilizan el lenguaje de los derechos y de la abolición, pero generalmente solo promueven reformas de bienestar. No tratan el problema de la propiedad.
(Defensanimal.org) ¿Cuál cree que es la estrategia que debería seguir una asociación que luche por los intereses de los animales no humanos?
(Gary L.Francione) En este momento, lo único que deberíamos hacer es dedicarnos a una educación vegana creativa y no violenta. Mientras la mayoría de personas siga comiendo carne y productos animales, nunca habrá un progreso real. Debemos hacer del veganismo la piedra angular del movimiento. También deberíamos educar al público sobre la relación entre el especismo y otras formas de discriminación como el racismo, el sexismo y el heterosexismo.
(Defensanimal.org) ¿Cree usted que el lenguaje especista es uno de los grandes elementos que mantienen y fomentan la discriminación hacia los demás animales?
(Gary L.Francione) Sí, por supuesto, pero debemos entender que aunque el lenguaje especista refuerza actitudes especistas, ese lenguaje está reflejando un pensamiento especista, el cual no va a desaparecer como consecuencia de cambios en el lenguaje. En los Estados Unidos la gente ya no utiliza calificativos racistas como en los años cuarenta o cincuenta, pero éste aún es un país muy racista. Tenemos que cambiar el pensamiento. Aún pensamos como racistas aunque nuestro lenguaje haya cambiado. Deberíamos procurar no utilizar lenguaje especista, pero no engañarnos pensando que ello tendrá efectos mágicos. El lenguaje especista simplemente refleja el pensamiento especista, el cual no desaparece porque desarrollemos formas de hablar políticamente correctas.
(Defensanimal.org) Para erradicar el especismo, ¿cree prioritario conseguir una educación infantil que no discrimine a los demás animales, o ve otras áreas como más importantes?
(Gary L.Francione) Educar a los niños es crucial. El problema es que la mayoría de padres son especistas y se oponen a que sus hijos sean educados sobre el veganismo y la discriminación de especies. Creo que deberíamos centrarnos en el público en general, haciendo énfasis en los estudiantes de secundaria y universitarios.
(Defensanimal.org) ¿Cree usted que todo animal que dispone de sistema nervioso, y por lo tanto de la capacidad de sentir, debería dejar de ser considerado como una propiedad humana? ¿Por qué?
(Gary L.Francione) Mi teoría descansa únicamente en la capacidad de sentir. Si un ser tiene capacidad de sentir, es decir, tiene una percepción consciente, entonces no deberíamos tratar a ese ser como a un recurso nuestro. La razón de ello es que mientras seres con capacidad de sentir sean tratados como propiedad, sus intereses serán ignorados y serán, en la práctica, tratados como “cosas” que existen fuera de la comunidad moral. Dado que la mayoría de nosotros ya aceptamos que los animales tienen una relevancia moral, estamos obligados a no tratarlos como propiedades. Es un tema complicado, y es examinado extensamente en mi libro Introduction to Animal Rights: Your Child or the Dog? y en mi próximo libro, Animals as Persons: Essays on the Abolition of Animal Exploitation .
No sé si los insectos tienen capacidad de sentir; yo me inclino por no matarlos. Evito pisarlos cuando me los encuentro en casa, bien les dejo que se queden o, en el caso de arañas grandes, avispas, etc., los atrapo y los saco fuera.
(Defensanimal.org) ¿Qué derechos legales cree que deberían ser reivindicados para los animales no humanos? ¿Sería suficiente para defender los intereses de los demás animales el que dejaran de ser considerados como propiedades humanas, o también debería ser tenido en cuenta que sea respetado todo aquello que ellos construyan o produzcan?
(Gary L.Francione) Yo sostengo que deberíamos parar totalmente de traer animales domésticos a este mundo. Deberíamos cuidar de aquellos que ya existen, pero no deberíamos hacer o facilitar que nazcan más. Esto incluye perros, gatos y otros “compañeros” no humanos. En lo que respecta a animales no humanos salvajes, deberíamos dejarles vivir en paz y no interferir en su mundo. No deberíamos entrometernos en sus hábitats.
(Defensanimal.org) ¿Cómo fue su experiencia personal en el paso de ser especista a dejar de serlo? ¿Qué hecho, lectura, vivencia… le llevó a defender las tesis abolicionistas?
(Gary L.Francione) Me hice vegetariano en 1978, todavía comía huevos y lácteos. Por lo que recuerdo, creo que ni siquiera sabía lo que era un vegano por aquel entonces. En 1982 Ingrid Newkirk, a la cual había conocido cuando vivíamos en Washington, D.C. y la cual acababa de fundar PETA junto a Alex Pacheco, me dio una copia de un libro llamado Fettered Kingdoms , escrito por un británico llamado John Bryant. Anna y yo leímos aquel libro, el cual defendía que no deberíamos comer ningún producto animal, nos hicimos veganos inmediatamente y nunca más comimos conscientemente un producto animal. Desgraciadamente, conocí a John Bryant en Londres a finales de los noventa. Me dijo que ya no era vegano. Me quedé muy decepcionado.
A principio de los noventa, tenía muy claro que las reformas bienestaristas nunca llevarían a la abolición y fue entonces cuando comencé a desarrollar el argumento que me llevó a escribir Animals, Property, and the Law en 1995, el cual sostenía que los estándares de bienestar animal nunca proveerían una protección significativa a los intereses de los animales mientras éstos fueran mercancías, y Rain Without Thunder: The Ideology of the Animal Rights Movement , en 1996, el cual sostenía que las reformas bienestaristas no llevan hacia la abolición y que necesitamos adoptar una agenda abolicionista.
(Defensanimal.org) ¿Qué cree que hace falta para que la mayoría de los humanos sean veganos y no especistas? ¿Cuál cree que sería la mejor manera de actuar para conseguir que los humanos actúen de un modo ético hacia los demás animales?
(Gary L.Francione) Creo que a la mayoría de gente le “importan” los animales de alguna forma. El reto es hacerles ver que sus acciones son incoherentes con su creencia de que realmente tenemos obligaciones morales con los animales.
Tenemos que mejorar nuestro trabajo al educar a la gente sobre la no violencia hacia los animales, y a otros humanos. La violencia comienza con lo que comemos, y tenemos que hacerle ver a la gente que ésta es una cosa sobre la cual sí tienen control, pueden eliminar la violencia de sus vidas con una sencilla decisión: hacerse vegano.
Enlace a la entrevista original: http://www.defensanimal.org/articulos/generales/entrevista_Gary_Francione.htm


(*) Gary Francione: Profesor de Leyes de Rutgers, cofundador/director de Rutgers Law Center (Centro Rutgers de Derechos de los Animales). Desarrolló el enfoque abolicionista de los derechos animales.
Blog oficial de Gary Francione (en inglés):
http://www.abolitionistapproach.com < http://www.abolitionistapproach.com/ >
Para leer traducciones de sus escritos, artículos, conferencias: http://www.anima.org.ar/liberacion/enfoques/francione.html