LA EXPLOTACION Y LA ESCLAVITUD
DE LA MANO
Denunciaron la existencia de trabajo forzoso infantil en una granja avícola
: http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=8900

Animales humanos y no humanos explotados para dar ganancias a unos pocos…
Pobres niños sin infancia que “juegan a trabajar” porque un sistema de producción cruento
y arbitrario va marcando sus destinos.
Pobres animales que sólo conocerán de duros y fríos barrotes,
del olor nauseabundo de sus propios excrementos, la luz artificial, el miedo y finalmente la muerte.
ESTO PODRIA TERMINAR…
Si tomaras conciencia que unos y otros merecen vivir y ser libres POR IGUAL .
¿De esto querés alimentarte?
¿Del sufrimiento y explotación de seres sintientes, indefensos e inocentes?
ANTES DE COMER, PENSA.
VOS ELEGIS
Marisa Cupaiolo
Nota: http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=8900
Por Claudio Mardones 11.08.2008
La esclavitud. Una de las imágenes de la cámara oculta que hoy será entregada a la Justicia. Los niños caminan entre miles de animales y limpian los excrementos.
Integrantes de la Cooperativa La Alameda y del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) denunciaron la existencia de trabajo forzoso infantil en una granja avícola, de la firma Nuestra Huella SA, en Pilar, a sólo 60 kilómetros de la Capital Federal.
Cuat ro personas disfrazadas de boy scouts viajaron hasta la granja La Fernández , ubicada a tres kilómetros del country Estancias del Pilar, y tras cruzar los controles de ingreso con la excusa de homenajear a los niños en su día, pudieron registrar dentro de cuatro galpones cómo trabaja una decena de niños de 2, 3, 4, 6, 11 y 13 años de lunes a lunes en un horario de 9 a 18.
Según las imágenes a las que tuvo acceso Crítica de la Argentina y que serán presentadas hoy ante la Justicia, los niños están dedicados a levantar los huevos empollados por miles de gallinas, limpian los gallineros, sacan el guano contaminado de las aves y se encargan de ahuyentar la enorme cantidad de moscas que pueblan los cuatro tinglados de chapa que contienen en su interior a unas cinco mil gallinas.
En medio de un nauseabundo olor a excremento, los cuatro militantes disfrazados de scouts pudieron dialogar con los niños y con Freddy, el encargado del lugar, de 25 años. |