Miles de vacas, esperando para morir…
desahuciadas, destinadas sin culpa alguna al peor final…
MORIR POR EL SOLO HECHO DE HABER NACIDO VACA.
POBRES INOCENTES!!!
Pero el destino a veces se juega por un final más triste aún: estas vaquitas tienen que hacer cola para morir...
aplastadas, amontonadas, envueltas en sus propias heces, con miedo, hambre, sed, dolor…
¿Podés seguir siendo cómplice de esta CRUEL AGONIA?
Marisa Cupaiolo |