Esta película testimonial, con su mirada clara y contundente sobre el capitalismo y la sociedad contemporánea, deja en evidencia como animales humanos y no humanos son (mal)tratados por igual, considerados solamente como “productos” o meras mercancías.
Vivimos insertos en un sistema de producción en el cual no importa ni la vida ni el sufrimiento de nadie mientras la ecuación “costo/beneficio” cierre a favor de los poderosos…
Espero que puedan verla y visualizar así, cuanto dolor hay detrás de las cosas que se consumen…
Para que muchos puedan entender que ser VEGANO es mucho más que no comer carne...
Para que muchos puedan darse cuenta del significado de incentivar el respeto por la vida en todas sus formas y todo lo que ello implica…
Como en la vida real
El director Richard Linklater recurre a la ficción para mostrar las graves negligencias que pueden cometerse en una cadena de comida rápida
Sábado 25 de octubre de 2008
Por Natalia Blanc
De la Redacción de LA NACION
Algo huele mal en la cadena de comida rápida Mickey's. Aunque la empresa estadounidense sostiene que cumple con las normas de salubridad e higiene para la elaboración de sus hamburguesas, nada es como parece. La carne picada con la que se prepara la Big One , el producto más vendido en todos sus locales, contiene excrementos vacunos, según detectó un análisis bromatológico. Enseguida se pone en marcha una campaña publicitaria para evitar que caigan las ventas. Al mismo tiempo, Don Anderson, director de marketing y creador de la Big One , comienza una investigación interna que lo hará dudar sobre los manejos de la compañía. A partir de entonces, aunque el hombre continúa en su cargo y jamás advierte las condiciones en las que trabajan los inmigrantes ilegales en los mataderos que proveen la materia prima a Mickey's, ya no disfruta de las hamburguesas como antes.
Ésa es, en síntesis, la trama de Fast Food Nation, la primera película de denuncia de Richard Linklater. El director y guionista estadounidense, figura del cine independiente de su país, adaptó el best seller de Eric Schlosser, Fast Food Nation. The Dark Side of The All-American Meal, una investigación sobre la industria de la comida chatarra que causó gran revuelo en Estados Unidos. Encargada por la revista Rolling Stone , se editó en forma seriada durante 1999. En 2001 se publicó como libro, encabezó la lista de best sellers de The New York Times durante casi dos años y fue traducido a más de veinte idiomas.
Linklater, que escribió el guión junto a Schlosser, extrajo datos, testimonios y situaciones de la crónica periodística y los convirtió en una historia de ficción, protagonizada por diversos personajes inspirados en gente real. Además de Anderson, el responsable de marketing interpretado por Greg Kinnear, aparecen mexicanos que cruzan la frontera en forma ilegal con la ilusión de conseguir un trabajo digno (la actriz colombiana Catalina Sandino Moreno compone a uno de ellos), jóvenes que preparan las hamburguesas y atienden a los clientes con el estímulo de ser reconocidos como los empleados destacados del mes y militantes ecologistas que protestan contra la matanza de animales. El film muestra las miserias de todos con cinismo y crudeza pero no los juzga: deja, más bien, que sea el público el que elija a quién condenar.
Aunque se trata de una producción independiente, Fast Food Nation cuenta con participaciones especiales de la cantante Avril Lavigne y de actores como Bruce Willis (cuyo personaje resulta central para entender las fallas en la cadena de producción), Patricia Arquette y Ethan Hawke, protagonista junto a la francesa Julie Delpy de Antes del amanecer (Oso de Plata en el Festival de Berlín) y Antes del atardecer, películas escritas y dirigidas por Linklater que recibieron excelentes críticas.
Estrenada en el Festival de Cannes 2006, la película fue comparada con Super Size Me, documental de Morgan Spurlock en que el director se sometía a la prueba de comer comida chatarra durante un mes para verificar los estragos que causa en el organismo. También, con los trabajos de Michael Moore. "Es el film político más indispensable de un director norteamericano desde Fahrenheit 9/11, de Moore", escribió Manohla Dargis, periodista de The New York Times. En Estados Unidos, Fast Food Nation recibió críticas no sólo de las empresas retratadas en la ficción (el logo de Mickey's es una M muy parecida a la de McDonald's ) sino también de políticos republicanos, que la acusaron de atentar contra el espíritu estadounidense. Si hay algo para objetar, son las impactantes escenas que transcurren en los mataderos, no recomendadas para estómagos sensibles. La historia es en sí misma tan provocadora que la reiteración de esas imágenes resulta innecesaria.
Schlosser, el autor del libro original, asegura que no volvió a comer hamburguesas después de su investigación. Linklater no tuvo ese problema cuando filmó Fast Food Nation: hace más de veinte años que es vegetariano. http://adncultura.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1062638 |